Los garbanzos (Cicer arietinum), conocidos en inglés como chickpeas o garbanzo beans, son legumbres redondas y de color beige, con un sabor a frutos secos y una textura firme y cremosa. Son la base del hummus y el falafel y han sido un alimento fundamental durante miles de años.

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Hoy en día se usan garbanzos en todo, desde ensaladas y guisos hasta aperitivos y repostería. En este artículo de la enciclopedia encontrarás una introducción completa a los garbanzos: cómo se usan, cómo se cultivan en el huerto en España, y por qué son tan saludables y sostenibles.

Tiempo de lectura estimado: 11 minutos
Historia y origen
¿Qué son los garbanzos?
Los garbanzos son las semillas de la planta Cicer arietinum, que pertenece a la familia de las leguminosas (Fabaceae). Existen dos tipos principales: el tipo Kabuli, grande y claro, de cáscara lisa, más extendido en Europa y Norteamérica, y el tipo Desi, más pequeño y oscuro, de cáscara más rugosa, dominante en el sur de Asia y Etiopía. La palabra garbanzo probablemente proviene del vasco antiguo o de una lengua prerromana de la península ibérica, y se usa en español desde la Edad Media. En inglés se los llama tanto chickpeas como garbanzo beans, según la región.
Historia temprana y expansión
Los garbanzos son una de las legumbres cultivadas más antiguas. Los hallazgos arqueológicos muestran que se cultivaban en el suroeste de Asia hace entre 8.000 y 10.000 años, especialmente en la zona de la actual Turquía y Siria, donde se han encontrado tanto formas silvestres como domesticadas. Desde allí se extendieron a los países mediterráneos, el norte de África y la India, donde todavía desempeñan un papel central en la gastronomía.
En Europa, los garbanzos se popularizaron en la Grecia y la Roma antiguas, y en la Edad Media se cultivaban en España, Italia y Francia. Hoy, la India es el mayor productor y consumidor de garbanzos del mundo, y también se cultivan en sistemas agrícolas desde Australia hasta Canadá.
Sabor y aroma
Los garbanzos tienen un sabor suave, ligeramente a frutos secos, y una textura firme que los hace útiles tanto en platos calientes como fríos. Al cocerlos se vuelven cremosos, pero conservan un ligero punto firme. La harina de garbanzo aporta un sabor intenso y algo dulce a la repostería y a las tortitas, mientras que los garbanzos verdes e inmaduros saben a guisantes frescos.
Su sabor neutro hace que los garbanzos absorban fácilmente el sabor de especias y salsas. Combinan especialmente bien con tahini, zumo de limón, ajo, comino, cilantro, pimentón, chile, canela y hierbas frescas como el perejil y la menta.
Uso culinario
Los garbanzos son extremadamente versátiles en la cocina. Se pueden usar enteros, en puré, fritos o molidos en harina, y se utilizan en cocinas de todo el mundo.
- Hummus: El dip clásico se hace con garbanzos cocidos, tahini, limón, ajo y aceite de oliva. Sírvelo como dip con pan o verduras.
- Falafel: Pequeñas bolitas hechas con garbanzos crudos y remojados, cebolla, hierbas y especias, fritas o al horno.
- Ensaladas: Añade garbanzos cocidos a ensaladas verdes, de quinoa o de cuscús para aportar más proteína y textura.
- Guisos y sopas: Los garbanzos quedan bien en curris indios, tagines marroquíes, minestrones italianos y cocidos españoles.
- Garbanzos crujientes: Los garbanzos cocidos se pueden tostar en el horno o en la airfryer con aceite y especias como aperitivo crujiente.
- Harina de garbanzo: Se usa en la socca y la farinata (tortitas finas), el besan chilla (tortitas indias), pasteles, pasta y como aglutinante vegano.
- Aquafaba: El líquido de los garbanzos cocidos o de la lata se puede batir como sustituto vegano de la clara de huevo en merengues y repostería.
En la cocina española
En la cocina española, los garbanzos —ya un ingrediente tradicional— ganan cada vez más terreno también como fuente de proteína sin carne. Se usan en hummus casero, en ensaladas, en hamburguesas veganas y como garbanzos crujientes hechos en la airfryer. El aquafaba, el líquido espeso de la cocción, se usa como sustituto vegano de las claras de huevo en merengues, suflés y mousses.
A nivel internacional
Los garbanzos tienen una rica tradición culinaria. En Oriente Medio son la base del hummus y el falafel. En la India se usan en platos como el chana masala, donde se cuecen a fuego lento en una salsa de tomate aromática con garam masala y jengibre. En Italia se muelen para obtener harina y se usan en la fina y crujiente socca (también llamada farinata). En España y Portugal, los garbanzos forman parte de guisos como el cocido, y en el norte de África se usan en platos de cuscús.
Buenas combinaciones
- Especias: Comino, cilantro, pimentón, cúrcuma, cardamomo, chile, canela, pimienta de Jamaica y zumaque.
- Hierbas: Perejil, cilantro fresco, eneldo, menta, tomillo y romero.
- Elementos ácidos: Zumo de limón, lima, yogur o tamarindo.
- Grasas: Tahini, aceite de oliva, mantequilla, ghee y leche de coco.
- Verduras: Tomates, berenjena, espinacas, judías verdes, cebolla, ajo, boniato y semillas de granada.
- Cereales y legumbres: Arroz, cuscús, bulgur, quinoa, lentejas y alubias negras.
- Queso y lácteos: Feta, halloumi, yogur y labneh.
Preparación y cocción
Los garbanzos se pueden comprar secos o ya cocidos en lata. Los garbanzos secos tienen el mejor sabor y textura, pero requieren más preparación. Los garbanzos de lata son rápidos y prácticos, pero suelen contener sal, así que conviene enjuagarlos antes de usarlos. Los garbanzos nunca deben comerse crudos, ya que contienen lectinas y otros antinutrientes que solo se neutralizan mediante el remojo y la cocción.
Cómo remojar y cocer garbanzos secos
Tiempo total: 8-12 horas + cocción
- Selecciona y enjuaga
Revisa los garbanzos secos para eliminar piedrecitas y granos dañados, y enjuágalos con agua fría.
- Remoja
Pon los garbanzos en abundante agua fría, como mínimo el triple de la cantidad de garbanzos, y déjalos en remojo de 8 a 12 horas o toda la noche. Esto acorta el tiempo de cocción y los hace más digestivos. Si tienes prisa, puedes cubrirlos con agua hirviendo y dejarlos reposar durante 1 hora.
- Desecha el agua
Cuela el agua del remojo y enjuaga los garbanzos. No uses el agua de remojo para cocinar, ya que contiene oligosacáridos disueltos.
- Cuece
Pon los garbanzos en una olla con agua fresca, unos 3 cm por encima de ellos. Lleva a ebullición, retira la espuma y deja que hiervan a fuego lento, tapados, durante 60 a 90 minutos, hasta que estén tiernos pero firmes. En olla a presión o Instant Pot solo tardan de 25 a 30 minutos. Añade sal hacia el final.
- Listos para usar
Escurre los garbanzos y úsalos directamente en tus recetas, o congélalos en porciones. Guarda el agua de cocción (aquafaba) para repostería.
Nota: El falafel se elabora tradicionalmente con garbanzos crudos y remojados, que se muelen hasta obtener una masa y se fríen. El calor intenso al freír descompone las lectinas. El atajo más sencillo en el día a día son los garbanzos de lata ya cocidos: viértelos en un colador y enjuágalos bien bajo agua fría para eliminar el sodio y el líquido de conservación.
Nutrición y salud
Los garbanzos son ricos en nutrientes y aportan una amplia variedad de macro y micronutrientes. Una taza de garbanzos cocidos (unos 164 g) contiene alrededor de 269 calorías, 14,5 g de proteína, 4,2 g de grasa (principalmente insaturada), 45 g de carbohidratos, de los cuales 12,5 g son fibra alimentaria, además de cantidades importantes de folato, hierro, magnesio, potasio, fósforo y manganeso. También son una fuente de vitaminas del grupo B.
Nutrientes importantes por 100 g
- Proteína: unos 9 g por 100 g (cocidos); los garbanzos son una buena fuente de proteína vegetal
- Fibra alimentaria: entre 7 y 8 g por 100 g (cocidos), tanto soluble como insoluble
- Minerales: folato, hierro, magnesio, potasio, fósforo y manganeso
- Grasa: baja y principalmente insaturada
Beneficios para la salud
- Regulación del azúcar en sangre: Los garbanzos tienen un índice glucémico bajo y contienen almidón resistente y fibra soluble, que ralentizan la absorción de glucosa y pueden ayudar a estabilizar el azúcar en sangre.
- Digestión: El alto contenido en fibra favorece una flora intestinal sana y puede prevenir el estreñimiento. Las bacterias intestinales transforman la fibra soluble en ácidos grasos de cadena corta, que benefician a las células del intestino.
- Salud cardiovascular: Los garbanzos no contienen colesterol y aportan fitoesteroles y grasas insaturadas. El potasio y el magnesio contribuyen a una tensión arterial saludable.
- Control del peso: La combinación de proteína y fibra aumenta la sensación de saciedad y puede contribuir a la regulación del peso.
- Micronutrientes importantes: El folato es importante para la división celular y se recomienda especialmente durante el embarazo.
Aunque los garbanzos son muy nutritivos, las personas con alergia a las legumbres deben tener precaución, y quienes deban limitar el potasio (por ejemplo, por problemas renales) deberían moderar su consumo. Los garbanzos crudos contienen antinutrientes como lectinas y saponinas; el remojo y la cocción los reducen considerablemente. Introduce los garbanzos poco a poco en la dieta y bebe suficiente agua.

Cultivo
Los garbanzos son una planta que ama el calor, pero relativamente resistente. Toleran heladas leves, pero crecen mejor en un clima cálido y seco. En España, los garbanzos se pueden cultivar en el huerto en la mayoría de las regiones, especialmente en las zonas más cálidas y soleadas o en invernadero. Las variedades de ciclo corto, a menudo del tipo desi, son las más adecuadas para los climas más frescos del norte.
Condiciones de cultivo
- Luz: Necesitan pleno sol para florecer y formar vainas.
- Temperatura: Toleran heladas leves cuando son jóvenes, pero las flores y vainas se forman mejor entre 18 y 26 grados. Un calor superior a 30 grados puede hacer que las flores se caigan.
- Suelo: Suelo ligero y bien drenado, con un contenido moderado de humus y un pH entre 6,0 y 8,0.
- Riego: Necesidad de agua moderada, con humedad constante durante la germinación y la floración, pero condiciones más secas durante la maduración.
- Ubicación: Un lugar cálido y protegido del viento. Las plantas alcanzan unos 40 a 60 cm y tienen un crecimiento arbustivo que no necesita tutor.
Cómo cultivar garbanzos paso a paso
Tiempo total: 80-100 días
- Elige la variedad y prepara la tierra
Elige una variedad de maduración rápida. Los garbanzos crecen bien en tierra ligera y bien drenada, con un pH entre 6,0 y 8,0. Añade compost, pero evita el exceso de nitrógeno, ya que dificulta la formación de nódulos en las raíces.
- Siembra las semillas
Siembra directamente en el suelo cuando la temperatura de la tierra alcance al menos 10 grados y haya pasado el riesgo de heladas fuertes, normalmente a finales de abril o principios de mayo. Coloca las semillas a 3-5 cm de profundidad, dejando entre 10 y 15 cm de separación.
- Riega y cuida la planta
Riega con regularidad, sobre todo durante la germinación y la floración, pero evita que la tierra quede encharcada. La planta necesita pleno sol y calor. Elimina las malas hierbas y cúbrela con manta térmica si hay riesgo de heladas nocturnas.
- Cosecha
Los garbanzos maduran entre 80 y 100 días después de la siembra. Cosecha las vainas verdes frescas mientras estén llenas y verdes, o deja que las plantas maduren del todo para obtener garbanzos secos. Termina de secarlos bajo techo y golpea las vainas para liberar las semillas.
Como otras plantas leguminosas, los garbanzos fijan nitrógeno del aire gracias a la simbiosis con bacterias en los nódulos de sus raíces, así que evita los abonos ricos en nitrógeno. Deja las raíces en la tierra después de la cosecha y rota el lugar de cultivo cada año. Como los garbanzos necesitan calor, el rendimiento en las zonas más frías puede ser bajo, así que si vives en una región con clima fresco, plantéate cultivarlos en invernadero o túnel de cultivo para conseguir una cosecha mayor.
Conservación
Los garbanzos se pueden cosechar verdes o secos, y la forma de conservarlos depende de su estado. Cuando compres garbanzos secos, deben estar enteros, sin grietas y sin daños de insectos.
Frescos, secos y cocidos
- Vainas frescas: Lo mejor es consumirlas enseguida, o conservarlas en el frigorífico un máximo de 3 a 4 días.
- Semillas secas: Se conservan en recipientes herméticos hasta un año. Cuanto más tiempo se guarden, más tiempo de cocción necesitarán.
- Garbanzos cocidos: Se conservan de 3 a 4 días en el frigorífico o se pueden congelar de 2 a 3 meses.
- Harina de garbanzo: Consérvala en un lugar seco y hermético.
- Garbanzos de lata: Larga duración; comprueba la fecha de caducidad y evita las latas abolladas u oxidadas.
Sostenibilidad y biodiversidad
Los garbanzos son sostenibles por varias razones. Forman una simbiosis con bacterias fijadoras de nitrógeno en los nódulos de sus raíces, lo que les permite fijar el nitrógeno atmosférico en beneficio propio y de los cultivos posteriores. Esto significa que muchas veces no es necesario usar abono nitrogenado, lo que reduce las emisiones de gases de efecto invernadero.
Los garbanzos también requieren relativamente poca agua en comparación con muchos otros cultivos ricos en proteína, y pueden cultivarse en zonas semiáridas, mientras que su profundo sistema de raíces mejora la estructura del suelo. Cultivando distintas variedades, tanto del tipo desi como del kabuli, se puede conservar la diversidad genética. Además, los garbanzos son una parte importante de los patrones de alimentación basados en plantas, que en general tienen un menor impacto ambiental que la proteína de origen animal.
Prueba esta receta
Ningún ingrediente muestra mejor la versatilidad del garbanzo que el falafel. Los garbanzos crudos y remojados se muelen hasta obtener una masa especiada, se forman en pequeñas bolitas y quedan crujientes por fuera y tiernas por dentro. Con la airfryer consigues esa superficie crujiente con mucho menos aceite que al freír en abundante aceite. Prueba nuestro Falafel en la Airfryer y descubre lo fácil que es convertir los garbanzos en una comida saciante.
Equipo y productos
Si prefieres saltarte la cocción, el hummus ya preparado es un atajo fácil para disfrutar de la cremosidad de los garbanzos. Nuestro Hummus está hecho con garbanzos, tahini y aceite de oliva, y está listo para usar como dip con verduras o como base cremosa en un bowl con garbanzos tostados hechos en la airfryer.
Preguntas frecuentes
Los garbanzos secos deben remojarse de 8 a 12 horas para reducir el tiempo de cocción y los antinutrientes. Los garbanzos de lata ya están cocidos y solo hay que enjuagarlos.
Puedes usar una olla a presión, una Instant Pot o una slow cooker, que reducen el tiempo de cocción a 25-30 minutos después del remojo. También puedes precocer los garbanzos y congelarlos en porciones.
Los garbanzos Kabuli son más grandes, más claros y de cáscara lisa, y son típicos de Oriente Medio y Europa. Los garbanzos Desi son más pequeños, más oscuros y más rugosos, y son más habituales en la India. Los Desi tienen un mayor contenido en fibra, mientras que los Kabuli tienen un sabor más suave.
No. Los garbanzos crudos contienen lectinas y otras sustancias que pueden causar molestias estomacales. El falafel, sin embargo, se elabora con garbanzos crudos y remojados que se calientan durante la fritura.
Los garbanzos contienen oligosacáridos, que son fermentados por las bacterias intestinales y pueden producir gases. El remojo y una cocción más larga reducen su contenido, y una introducción gradual en la dieta ayuda al cuerpo a acostumbrarse.
Datos sobre los garbanzos
| Campo | Valor |
|---|---|
| Nombre en español | Garbanzos |
| Nombre científico | Cicer arietinum |
| Familia | Leguminosas (Fabaceae) |
| Tipo de planta | Planta leguminosa anual y arbustiva |
| Altura | Normalmente 40 a 60 cm |
| Origen | El suroeste de Asia (actual Turquía y Siria) |
| Luz | Pleno sol |
| Suelo | Suelo ligero a medio, bien drenado, pH 6 a 8 |
| Siembra/Plantación | Se siembra directamente de abril a mayo, a 3-5 cm de profundidad, con 10-15 cm entre semillas |
| Floración/Cosecha | Florece a principios de verano; vainas frescas tras unos 80 días, semillas secas tras 100 días |
| Calorías por 100 g | Unas 164 kcal (cocidos) |
| Proteína por 100 g | Unos 9 g (cocidos) |
| Nutrientes importantes | Proteína, fibra alimentaria, folato, hierro, magnesio, potasio, manganeso |
| Sabor | Sabor a frutos secos y suave, textura cremosa |
| Uso culinario | Hummus, falafel, ensaladas, guisos, aperitivos, repostería, harina |
| Tiempo de remojo | 8 a 12 horas, o menos con remojo rápido |
| Tiempo de cocción | 60 a 90 minutos; 25 a 30 minutos en olla a presión |
| Conservación | Semillas secas en hermético (1 año); cocidos 3-4 días en frío o congelados 3 meses |
